La música callejera volverá a las calles de Malasaña. La música en la calle es una de las expresiones artísticas más mediáticas y más apreciadas por la ciudadanía. El diálogo musical creado entre los artistas y la propia ciudad crea en ocasiones escenarios absolutamente admirables. Desde hace unos años grandes ciudades como Londres potencian y fomentan la expresión artística urbana, también como reclamo turístico.
En esta línea desde el Ayuntamiento de Madrid están trabajando en una ordenanza para facilitar el regreso de la música a las calles. Toda una buena noticia para un barrio en el que el arte brota por cada uno de sus recovecos ocultos.
En el texto del consistorio se incluirán 71 puntos en los que se permitirán las actuaciones en horario diurno.
Por ahora la ordenanza está en fase de estudio. Pero si sale adelante se permitirá la vuelta de las actuaciones de artistas callejeros con amplificación a todas las plazas de Malasaña. También está previsto habilitar este tipo de actuaciones en algunas de las calles más importantes del barrio. Dos de Mayo, Carlos Cambronero, Plaza del Rastrillo, Luna, Comendadoras o San ildefonso estarán incluidas.
Horario de la música que se vive en la calle
Aunque la vuelta de la música en la calle no supone que se pueda actuar a cualquier hora. Los artistas tendrán un horario más restringido en determinadas plazas. Esta zona está considerada de especial protección acústica. La zona de especial protección incluye plazas como las de Dos de Mayo, Chueca o Santa Ana.
En ella los músicos podrán tocar de 12 a 14 y de 18 a 20. Este horario se aplicará durante todos los días del año menos los sábados. En esos días podrán actuar de 10 a 15 y de 17 a 22. Durante los periodos estivales, el horario nocturno de los sábados se ampliará hasta las 23.
En todas aquellas zonas que no tienen un régimen de especial protección estarán permitidas las actuaciones a diario de 10 a 15 y de 17 a 22, también ampliado hasta las 23 durante el verano.
Obligaciones de los artistas callejeros
Pero para poder actuar en la calle los músicos deberán cumplir unas normas mínimas relacionadas con la contaminación acústica. En ningún caso podrán superar el volumen máximo de emisiones acústicas. Este nivel se sitúa entre los 30 y los 50 decibelios, en función de la zona en la que se produzca y la hora del día.
Para tener la catalogación de «músico callejero» los artistas deberán registrar su actividad en las oficinas municipales. Además estará prohibido que actúen en el mismo lugar durante más de dos horas seguidas. Por otro lado tendrán que situarse a 75 metros de otro músico. Y si en la zona hay residencias de mayores, centros sanitarios con servicios de urgencias y hospitalización o centros docentes en horas lectivas, deberán mantener una distancia mínima de 150 metros para expresar su arte.
El fin de una prohibición
Durante el año 2013 el anterior Gobierno municipal estableció la obligatoriedad a todos los músicos callejeros de pasar un examen práctico. La prueba se hacía ante un jurado que valoraría la idoneidad de su interpretación para la vía pública. Además de ello extendió la prohibición de actuar en zonas categorizadas como especialmente sensibles por la alta contaminación acústica.
En enero de este año el Ayuntamiento suspendió esta norma y decidieron hacer una nueva ordenanza que asegurase la calidad de vida de los vecinos.

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