Uno de los temas más candentes en las ciudades de nuestro país es la polémica que generan los pisos turísticos, un problema que está generando disputas entre vecinos y propietarios de estos pisos. En Malasaña.com queremos profundizar en este tema e intentar sacar algunas conclusiones.
Pisos alquilados al turismo ¿Sí o no?
La problemática de los pisos de alquiler es uno de los temas más controvertidos del momento. La burbuja de de los pisos de alquiler cada vez se hace más grande y las causas son muy variadas. Una de ellas es esta práctica que comenzó hace unos años. Se trata de pisos turísticos, algo que siempre se ha realizado pero que aumentó con la llegada de diferentes aplicaciones que favorecen el alquiler de pisos durante un período corto de tiempo.
En ciudades como Madrid, la oferta de este tipo de alojamientos ha aumentado notablemente desde el 2014. Esta oferta se concentra sobre todo en el centro de la ciudad y el casco histórico. En los últimos tres años la oferta a aumentado un 219%, calculando que cada mes se ofertan 328 ofertas cada mes.
¿Cuáles son los efectos del alquiler de pisos al turista?
El alquiler de estos pisos tiene grandes efectos en la zona en la que se encuentran. Uno de los efectos más importante es el aumento del precio de las viviendas. Cada piso que se destina al alquiler vacacional es un piso menos que se sustrae de la oferta de viviendas de alquiler para residir por períodos largos de tiempo. Además, el precio de estas viviendas aumenta debido a la reducción de la oferta. Así es como nos encontramos con una subida del 28% de los precios del alquiler, un problema que está afectando sobre todo a jóvenes que quieren independizarse por primera vez o estudiantes que se trasladan a otra ciudad para estudiar.
Además de este problema, que da para un artículo en sí mismo, y que está haciendo saltar las alarmas de todo el país, los alojamientos turísticos crean otros conflictos a su alrededor. Se trata del negocio perfecto para grandes empresas que han hecho de esta práctica su actividad empresarial. De esta forma, las empresas compran o alquilan diferentes viviendas para alquilarlas después como piso turístico. En comparación con un particular, los precios que puede ofrecer una empresa son mucho menores. En muchas ocasiones las leyes de urbanismo o las licencias no son tenidas en cuenta, afectando también negativamente a los particulares.
Así es como podemos diferenciar entre particulares, que realizan esta práctica de forma esporádica, en verano o en períodos cortos de tiempo con el fin de conseguir un dinero extra. En el lado opuesto están las grandes empresas que han hecho de esta práctica su negocio.
¿Cómo afecta esto al entorno vecinal?
Otro de los efectos del alquiler de estos pisos es el impacto que esta práctica tiene en el entorno vecinal. La convivencia entre los vecinos y los inquilinos parece que no es muy buena. Son muchas las plataformas creadas por las asociaciones vecinales. En los barrios más céntricos y concurridos de la capital como Malasaña o Lavapiés, los vecinos han creado diferentes plataformas para destapar negocios de este tipo.
Distintos grupos vecinales del Distrito Centro de Madrid así como la FRVM, Federación Regional de Asociaciones Vecinales de la Comunicad, han creado una página web denominada «Stop» para hacer frente a esta problemática a la que se denomina VUT o Viviendas de Uso Turístico.
A esta iniciativa se ha sumado el barrio madrileño de Lavapiés, que impulsó la iniciativa «¿Donde vas?» con la que se denunció el alquiler de diferentes pisos ilegales en el barrio, así como la huida de los vecinos de estas zonas debido al incremento de los precios de alquileres que aseguran que han aumentado un 18%.
Fue el pasado mes de enero cuando las diferentes asociaciones vecinales protestaron por la cuestión. En la Puerta del Sol se concentraron exigiendo al Ayuntamiento de Madrid la regulación del fenómeno de la «turistificación» o el alquiler de este tipo de pisos. Alegaron que, además de los precios abusivos y la ilegalidad, la vida cotidiana y la convivencia con estos pisos es imposible, añadiendo que sólo la zona centro ya ha perdido 19.000 vecinos desde 2005. Para ellos, la vida en los barrios se está convirtiendo en un resort de vacaciones.
¿Cómo ha respondido el Ayuntamiento de Madrid?
La respuesta del Ayuntamiento ante esta problemática ha sido prohibir este tipo de alojamientos en el centro. El alquiler se restringirá en un 95% tras prohibir los alquileres de más de 90 días al año en el resto de las zonas de Madrid. A esta medida se le suma la concesión de licencias sólo a los pisos que tengan salida independiente a la calle. Estos pisos vacacionales no podrán pasar por un portal común, con el fin de disminuir molestias a los vecinos.
Como es de esperar, los afectados por estas medidas protestan y califican esta normativa como un abuso de poder. Son los pequeños propietarios los que se han pronunciado afirmando que esta regulación es desproporcionada. A estas afirmaciones el Delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo añade que son unas condiciones muy estrictas debido al excesivo número de y la necesidad de reducirlo drásticamente.
Sin embargo, a pesar de ser un proyecto de ley bastante tajante, esta medida parece no convencer tampoco a los vecinos. Quieren comprobar si esta medida se llevará a cabo o la práctica de estos alquileres seguirá estando a la orden del día. El Decreto Ley 79/2014, de 10 de julio ha sido actualizado el pasado 28 de junio para regular los apartamentos turísticos y las viviendas de uso turístico de la Comunidad de Madrid. Habrá que esperar para ver como evoluciona la situación y si este problema va disminuyendo.