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Restaurante vegano Vega, activistas del sabor (1/3)

La sofisticación gastronómica con un toque casual. Así podría definirse el Restaurante vegano Vega, uno de los locales especializados en comida vegana que podemos encontrar en Malasaña. Situado al sur del barrio, en el número 9 de la calle Luna, el Restaurante Vega destaca por una estética muy en la línea de Malasaña. Pero este restaurante es mucho más que unos platos elegantes y un diseño llamativo.

La idea surge como una respuesta personal. Los socios buscaron con su apertura la integración del concepto de la cocina vegana con el ambiente cercano del barrio. Al igual que ocurre con otros restaurantes dedicados a la comida con el sello cruelty free, el Restaurante Vega se creó para proyectar en el ámbito profesional la necesidad personal de consumir comida vegana y ecológica de sus socios. 

Si algo diferencia a este local de otros de la zona es sobre todo su cocina casera y el uso de productos ecológicos.

  «Defendemos un concepto de cocina consciente:  el uso y consumo de productos ecológicos.»

La introducción de este tipo de restaurantes en la oferta gastronómica habitual supuso un desarrollo evolutivo en la hostelería. Los socios que lo regentan consideran que los restaurantes vegetarianos, que no veganos,  que estaban establecidos en el barrio se habían quedado con un concepto de cocina algo desfasada. Una visión muy de los 70 y los 80 que necesitaba innovación y, sobre todo, la incorporación de la filosofía de vida vegana. Y con esa idea llevaron este concepto de consumo responsable y ecológico a un local que encaja con la cercanía propia del barrio.

Un restaurante y versátil

En los más de dos años y medio que lleva abierto el establecimiento son muchos los clientes que han pasado por allí. Sería difícil hacer un perfil único. Por su puesto no falta el público afín a la filosofía de vida vegana. Ellos son el principal foco de atención de este tipo de restaurantes.

Pero la grandeza y la versatilidad de la comida vegana ha conquistado el paladar de muchas personas. Y ésta es una oportunidad para que la gente tome conciencia de la importancia del cruelty free y del consumo de productos ecológicos.

La llegada de público no vegano ayuda a hacer activismo

El veganismo no es una moda como muchos se afanan en definirlo. Tampoco es una dieta, es mucho más. El veganismo es ética y conciencia. Un modelo de conducta en el que no se jerarquizan las vidas de los animales por su especie. Porque la vida es vida, y todas merecen el mismo respeto. Tal vez uno de las claves de su éxito venga precisamente de ésto. Un restaurante de moda que no sigue una moda sino una filosofía de vida.

Activismo a través de la comida

Aunque el veganismo es mucho más que una dieta, lo cierto es que muchas personas que no comparten o incluso desconocen esta filosofía de vida, acaban topando con ella a través de la comida.

Nos encanta decir que  Somos activistas del sabor

Aquí consideran esta forma de llegar a la gente como una forma de activismo. Que la gente descubra lo extensa, variada y exquisita que puede ser una dieta vegana y ecológica, es una forma de ayudar a superar las barreras o reservas mentales que se puedan tener frente a ella. Una forma de empezar a estimular el consumo responsable y racional.

Reconocen que al principio estuvieron tentados a no mencionar que eran veganos y que la gente descubriese por sí misma la comida. Aunque decidieron finalmente incluirlo para que su presencia no pasase desapercibida. Y esta estrategia ha funcionado, llegando a convertirse en uno de los puntos de peregrinación de muchos veganos y no veganos.

Su promoción del consumo local

Hacer una carta de comida consciente, como ellos mismo la definen, no siempre es fácil. Ahora mismo se encuentran en una fase de impasse y de evolución de la oferta gastronómica. Usar alimentos ecológicos exige en ocasiones tener una oferta más dinámica. No siempre se tienen a disposición todos los productos.

Como es obvio, en función de la época del año la carta se ve modificada. La temperatura ambiental marca mucho la presencia de platos fríos o calientes. Desde hace unos meses las sopas y cremas han pasado a ser frías. Pero también están adaptando su oferta al tipo de público que acude al restaurante. Se trata de una reinvención evolutiva de los platos que ya tienen. Con esta innovación en la carta se pretende también desarrollar el impacto a nivel de sabores. Una forma de darle a la oferta un poco más de ese punch tan típico de Malasaña.

Por ejemplo la receta de chili con carne, por supuesto vegana, es uno de esos ejemplos de evolución y adaptación. En este caso para el amplio público mexicano que les visita semanalmente. Pero no es esta la única reinvención que tienen prevista en la cocina del Vega. Del resto te hablaré más adelante.

La cerveza y los vinos que servimos son todos de Madrid

En el Restaurante  Vega no sólo se apuesta por la comida vegana. Se va mucho más allá y también potencian la producción y el consumo local. De esta forma en su carta de vinos, por supuesto ecológicos, y de cervezas son marcas madrileñas.

Buena valoración

La comida, el estilo y la esencia del establecimiento vegano triunfa. No hace falta más que dejarse caer por las páginas web especializadas para ver las buenas críticas que dejan los clientes. Y es que no todos los restaurantes, veganos y no veganos, tienen el orgullo de ser tan bien valorado. En concreto tienen un 4´8 de 5 en Facebook y un 4´4 de 5 en HappyCow. En Tripadvisor no se quedan atrás con un 4´5 de 5.

Una estética alternativa con oferta vegana en el barrio más alternativo de Madrid. Eso es el Restaurante Vega, un reducto de comida consciente. Un lugar donde el «activismo del sabor» trata de hacerse un hueco potenciando la importancia de la promoción del consumo ecológico y responsable.