La cerveza es mucho más que una bebida. Es la piedra angular de toda una cultura que cada día gana más adeptos. Si eres una amante de este néctar dorado aquí tienes 10 curiosidades sobre la cerveza que debes conocer. Ser la tercera bebida preferida en el mundo es síntoma de éxito. Tal vez sea ésta una de las curiosidades más conocidas. Tan sólo el agua y el té han sido capaces de arrebatarle a la cerveza la primera posición.
Desde esta página ya te hemos hablado en otras ocasiones sobre esta exitosa bebida. Si te animas a leer esto disfrutando de una cerveza, no dudes en comprobar el vaso apropiado para cada una de ellas.
Curiosidades que debes conocer
Pena capital con sabor a cerveza
Hay datos sobre la cerveza que llaman mucho la atención. Sobre todo por el fervor y el respeto que se le tenían en algunas culturas. En la antigua Babilonia lo de la cerveza se lo tomaban muy en serio. La producción debía ser exquisita. Tal es así que si en la elaboración algo salía mal y la cerveza era de mala calidad castigaban al culpable ahogándolo en el propio barril de cerveza.
Cobrar el sueldo en cervezas
Por muy amante de la cerveza que seas seguro que ésta opción te parece una locura. A quienes no les parecía una locura eran los egipcios. Los obreros egipcios, los que tenían encargados la construcción de las pirámides, se les pagaba parte de su jornal en cerveza. Según el arqueólogo Peter McGrovern las pirámides los trabajadores tomaban 4 litros de cerveza al día. Lo extraño es que con estas cantidades las pirámides se mantengan en pie.
La barriga cervecera no existe, es una leyenda urbana
La cerveza es una de las bebidas alcohólicas menos calóricas. De media la cerveza tiene aproximadamente unas 45 kcal por cada 100 ml. Esta proporción disminuye de forma considerable en el caso de las cervezas sin alcohol (17Kcal/100ml). Por ello el consumo moderado de cerveza no va a hacer que aparezca barriga cervecera. Un consumo desmedido si que fomenta su aparición. Pero esto es como todo, en los excesos está el problema. Si haces un consumo responsable no debes preocuparte por la tan temida barriga cervecera.
Un paraíso celestial de cerveza
Otro de los datos sobre la cerveza con tintes históricos y religiosos. El caso es que los vikingos creían que en el Valhalla, el paraíso que les esperaba tras la muerte, les esperaría la cerveza. Una cabra gigante les surtiría eternamente de cerveza.
La cerveza como salvadora del pueblo
En concreto fue la producción de la cerveza Guinness la que salvó al pueblo irlandés tras la Segunda Guerra Mundial. La postura de neutralidad adoptada por Irlanda en la Segunda Guerra Mundial hizo que Churchill les cortase el suministro de las materias primas para obligarle ir a su bando.
Pero los disturbios provocados por los soldados británicos obligaron a Churchill a ceder a Irlanda el suministro de cebada para la elaboración de cerveza. Así los soldados recuperaron su preciada bebida y los irlandeses su estabilidad económica.
Con la cerveza hay que comer
La cerveza tiene que darnos apetito. Si no es así es que está mal tirada. Además la espuma voluminosa es signo de una cerveza de buena calidad. De hecho en una buena cerveza, de las de calidad, la espuma no debería desaparecer ni siquiera cuando se termina.
La cerveza es prima hermana del pan
En sus orígenes el pan y la cerveza tenían recetas iguales. Ambas se hacía a través de la harina de cereal fermentada de la misma manera que el pan. La diferencia se encontraba en la proporción de agua. Si había más agua que harina se creaba la cerveza.
Las expertas en cerveza
La cerveza no entiende de sexos en la actualidad. Personas de todos los géneros se dejan seducir por sus encantos. Pero esto no siempre fue así. En sus orígenes las auténticas expertas en cerveza eran las mujeres. De hecho otra de las curiosidades en cuestión de género es que durante el siglo XIX se creía que el consumo de cerveza era beneficioso para una buena lactancia.
Un mar de cerveza
Londres tuvo un auténtico mar de cerveza. Y es que hace más de dos siglos, en concreto en 1814, las calles de la ciudad se cubrieron con esta bebida. Pero no se trata de algo lúdico o divertido. Mas bien de una catástrofe que acabó teniendo nefastas consecuencias.
La inundación cervecera se produjo al romperse unos depósitos que contenían más de un millón y medio de litros de cerveza. Muchas de las viviendas no soportaron la ola de cerveza. De hecho después de ella algunos edificios tuvieron que ser demolidos por fallos estructurales. El tsunami se saldó finalmente con la vida de ocho personas. Siete de ellas fallecieron a consecuencia de los golpes producidos por las riadas de cerveza. Una por una intoxicación etílica.
Un premio Nobel con cerveza de por vida
El físico danés Niels Bohr fue galardonado en 1922 con el premio Nobel de física. Sus estudios sobre los trabajos de la estructura atómica y la mecánica cuántica eran dignos merecedores de recibir un premio Nobel.
El científico danés era muy apreciado ya admirado por el resto de compatriotas. Tanto que recibió, además del Nobel, otro premio un tanto especial. La cervecera Carlsberg le regaló una casa en Copenhague que estaba conectada directamente a la fábrica de cerveza. Así el científico podría disfrutar de por vida de un barril de cerveza que no se terminaba nunca.
Son muchas más las curiosidades que encontramos sobre esta bebida. Por ejemplo con las que están relacionados con la salud se podría escribir toda una trilogía. Si después de ver esta texto te ha entrado un poco de sed no dejes de ver los bares con la mejor cerveza artesana de Malasaña.